Ilustraciones

 

A donde va tu dinero?
Como el lápiz
Cuánto ganas?
El aguador
El ateo que cayó del precipicio
El cocinero y su hija
La casa quemada
Las dos ranas
las huellas en la arena
Lo que verdad importa
Lo que el dinero puede comprar
No te parece extraño?
Piensa antes de juzgar
Puedo ser cristiano sin unirme a una iglesia
Que tal confiamos
Riqueza o pobreza
Sácale filo
Salvado dos veces
Tipos de cristianos

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¿A donde va tu dinero? 

 

Este era un billete de $20 dólares y otro de $1 dólar que se encontraban en una bolsa de banco en el edificio de la Reserva Federal en el centro de la ciudad. Mientras se encontraban lado a lado, el billete de un $1 le preguntó a su compañero, "Oye, amigo, ¿dónde has estado? No te he visto en mucho tiempo."

El de $20 respondió: "Amigo, ¡¡Vaya que he tenido trabajo!! He viajado a países distantes, también a los restaurantes más finos, a los casinos más grandes y finos. También he estado en numerosas boutiques, el centros comercial de lujo en el norte y el del sur, y también el nuevo que ayudé a construir. De hecho, justo en esta semana estuve en Europa, en un partido profesional de la NBA (Liga Nacional de Básquetbol en Estados Unidos), en un rodeo, en un balneario, en un salón estilista de gran clase. ¡¡He hecho todo eso!!

Después de haber descritos todos esos grandiosos viajes, el billete de $20 dólares le preguntó al de $1 "¿y a ti cómo te ha ido? ¿Dónde has estado?" El billete de $1 dólar respondió, "Bueno, he estado en la Iglesia Bautista, Metodista, también en la Iglesia Episcopal; en la Iglesia de Dios, la católica, la mormona, la de los Santos de los Últimos Días, la Iglesia AME., la Iglesia de los Discípulos de Cristo, la...

"¡¡¡ESPERA, ESPERA, DETENTE UN M I N U T O !!!" Gritó el billete de $20, "¿Qué es una iglesia?"

Autor: Desconocido

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Como el lápiz

Todos conocemos los lápices, son largos y con un pequeño borrador... pues todos nos equivocamos, sin embargo, el borrador es mucho menor que el lápiz, indicando que a pesar de que nos equivocamos es más lo que escribimos correctamente, que los errores que cometemos.

Esto nos lleva a entender que muchas veces creemos que nuestra vida no vale, o que nacimos para tener problemas, dificultades o simplemente para ser perdedores.

Las depresiones vienen cuando pensamos que es más lo malo que lo bueno en nuestras vidas, sin embargo, es más lo bueno que hay en nosotros que aquello que dice llamarse error.

Adelante, no te detengas por un pequeño error, borra tus errores, escribe encima y continúa, pues Dios te ha dado mucho lápiz, pues conoce tus habilidades, y cree  en las cosas buenas que puedes hacer.

Tienes muchas cosas buenas que escribir, y si te detienes para pensar en lo poco que has tenido que borrar, dejarás de escribir tu parte en el libro de la historia en el cual Dios te ha permitido ser co-autor.

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¿Cuánto ganas?

 

Papi, ¿Cuánto ganas? Dijo el pequeño con voz tímida fijando sus expresivos ojos en su agotado padre que llegaba del trabajo. No me molestes, hijo. ¿No ves que vengo muy cansado? Pero, papi. Dime por favor, ¿cuánto ganas?" Insistió... Doscientos pesos al día. Respondió el hombre irritado con tal de quitárselo de encima. El niño se asió de su saco y le dijo: Papi, ¿me prestas cien pesos? El padre monto en cólera y tratando con brusquedad al niño, le dijo: ¿Así que para eso querías saber cuanto gano? Vete a dormir y no me estés molestando, ¡Muchacho aprovechado! Ya había caído la noche cuando el padre se puso a meditar sobre lo ocurrido. El incidente lo hizo sentirse culpable. Tal vez su hijo quería comprar algo... Había estado muy ocupado en el trabajo últimamente y no estaba al tanto de los acontecimientos del hogar. Queriendo descargar su conciencia dolida, se asomo a la habitación del pequeño. Hijo, ¿estás dormido? El niño abrió los ojos a medias. ¿Aquí tienes el dinero que me pediste? ¿Para qué lo querías? Tallándose los ojos, su hijo metió la manita debajo de su almohada y saco varios billetes arrugados. Es que quería completar ¿Me vendes un día de tu tiempo? 

Autor: Desconocido 

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El Aguador

Un cargador de agua de la India tenia dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenia varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua. Al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón, la vasija rota solo tenia la mitad del agua.

Durante dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabia perfecta para los fines para los que fue creada.

Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.

El aguador apesadumbrado, le dijo compasivamente: Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino. Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchas flores hermosas a lo largo, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, solo quedaba dentro de ella la mitad del agua que debía llevar.

El aguador le dijo entonces ¿Te diste cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar la casa de mi Maestro. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza.

Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados. Demos gracias a Dios por dotarnos de estos pequeños detalles... ¡¡¡Esas grietas nos acercan mas a nuestro Señor!!!

Oscar Terán

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El ateo que cayó por un precipicio

 

Un día un ateo caminaba por un camino, resbaló y cayó por un precipicio. Al caer se aferró a una rama y pensó: solo Dios puede salvarme ahora. Pero yo nunca creí en él ¿Que puedo hacer? y exclamó: ¡Por favor Dios, nunca creí en ti, pero si me salvas, creeré en ti para siempre! Dios dijo: Esta bien, creeré en lo que dices y te salvaré...Suelta la rama, y un ejército de ángeles te sostendrán para que no caigas y te llevarán otra vez al camino. ¿Soltar la rama?, exclamó el hombre. Luego con desesperación preguntó: ¿Hay alguien más ahí arriba?

 

Autor: Desconocido

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El cocinero y su hija


Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un bol. Sacó los huevos y los colocó en otro bol. Coló el café y lo puso en un tercer bol. Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?"
"Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un
huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.
Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, Padre?" El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil. su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.
Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.
¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes?. ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?
¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan , te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido? ¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren. ¿Cómo manejas la adversidad? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?

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La Casa Quemada

 

Cierto hombre salió una vez de viaje en avión. Era un hombre temeroso de Dios y sabía que Dios lo protegería. Durante el viaje, mientras volaban sobre el mar, uno de los dos motores falló y el piloto tuvo que hacer un amarizaje forzoso en el océano. Casi todos murieron, pero este hombre logró agarrarse a alguna cosa que lo conservó flotando sobre el agua. Estuvo mucho tiempo a la deriva y después de algunos días llegó a una isla deshabitada.

Al llegar a la playa, cansado pero vivo, agradeció a Dios por su liberación maravillosa de la muerte. El consiguió alimentarse de peces y hierbas. Consiguió derrumbar algunos árboles y con mucho esfuerzo logró construirse una casa. No era una gran casa, más bien era tosca con palos y hojas. Pero para él era su casa. El se quedó satisfecho y una vez más agradeció a Dios, porque ahora podría dormir tranquilo y sin miedo de los animales salvajes que pudiesen existir en la isla. Un día él estaba pescando, y cuando terminó, había atrapado muchos peces. Con el resultado de la pesca quedó muy satisfecho pues la comida era abundante. Pero al darse la vuelta en dirección a su casa, cuál no fue el tamaño de su decepción al ver que su casa estaba totalmente en llamas, incendiada.

El se sentó sobre una piedra llorando y diciendo en sus lamentos: "Dios!! , ¿Cómo es que el Señor puede dejar que esto me ocurra? El Señor sabe que yo necesito mucho de esa casa, para poderme abrigar y proteger, y ahora deja que mi casa se queme toda, el Señor no tiene compasión de mí". En ese mismo instante, una mano se posó sobre su hombro y oyó una voz diciendo: ¿Vamos joven? El se dio vuelta para ver quien estaba hablando con él, y cuál no fue su sorpresa cuando vio al frente suyo un marinero todo uniformado que le decía: "Vamos joven. Hemos venido a rescatarlo". "¿Pero cómo es posible? ¿Cómo supieron Uds. que yo estaba aquí?" "Ah! , amigo! Vimos sus señales de humo pidiendo socorro. El capitán del barco ordenó que el barco se detuviese y mandó que en aquel bote viniéramos a buscarlo." Los dos subieron al bote y así el hombre fue llevado al barco que luego lo llevaría de vuelta con sus seres queridos.

¿Cuántas veces nuestra casa se quema y nos quejamos como aquel hombre lo hizo? El la Biblia, en Romanos 8:28 leemos que todas las cosas contribuyen al bien de aquellos que aman a Dios. A veces es muy difícil aceptar esto, pero ES ASÍ . Es preciso aceptarlo y confiar en Dios.

Autor: Desconocido

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Las 2 ranas

Un grupo de ranas viajaba por el bosque y de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo.
Cuando vieron cuán hondo era el hoyo, le dijeron a las dos ranas que, para efectos prácticos, se debían dar por muertas. Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras ranas seguían insistiendo en que sus esfuerzos serían inútiles. Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Ella se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible. Una vez más, la multitud de ranas le gritaba que dejara de sufrir y simplemente se dispusiera a morir. Pero la rana saltó cada vez con más fuerza hasta que finalmente salió del hoyo.

Cuando salió, las otras ranas le preguntaron: ¿No escuchaste lo que te decíamos? La rana les explicó que ella era sorda, y pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo.

Ésta historia contiene dos lecciones:

1. La lengua tiene poder de vida y muerte. Una palabra de aliento compartida a alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarle y finalizar el día.

2. Una palabra destructiva a alguien que se encuentre desanimado puede ser lo que acabe por destruirlos.

Tengamos cuidado con lo que decimos. Hablemos de vida a aquellos que se cruzan en nuestro camino. El poder de las palabras es tanto, que a veces es difícil de comprender que una palabra de ánimo pueda hacer tanto bien. Cualquiera puede hablar palabras que roben a los demás el espíritu que les lleva a seguir en la lucha en medio de tiempos difíciles, en especial, es el individuo que se da tiempo para animar a otros.


Linda Edith. Puerto Rico

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Las Huellas en la Arena

 

Una noche en mis sueños vi que con Jesús caminaba Junto a la orilla del mar bajo una luna plateada.

Soñé que veía en los cielos mi vida representada En una serie de escenas que en silencio contemplaba.

Dos pares de firmes huellas en la arena iban quedando. Mientras con Jesús andaba como amigos conversando.

Miré atento esas huellas reflejadas en el suelo. Pero algo extraño observé y sentí grande desconsuelo.

Observé que algunas veces al reparar en las huellas. En vez de ver los dos pares veía solo un par de ellas.

Observaba también yo que aquel solo par de huellas. Se advertía mayormente en mis noches sin estrellas en los días de mi vida llena de angustia y tristeza. Cuando el alma necesita más consuelo y fortaleza.

Pregunté triste a Jesús

¿Señor tu no has prometido que en mis horas de aflicción Siempre estarías conmigo para mostrarme tu amor?

Pero noto con tristeza que en medio de mis querellas. Cuando más siento el dolor solo veo un par de ellas.

¿Dónde están las otras dos que indican tu compañía. Cuando la tormenta azota sin piedad la vida mía?

Y Jesús me contestó "Escucha bien hijo mío Comprendo tu confusión; siempre te amé y te amaré. Y en tus horas de aflicción siempre a tu lado estaré.

Mas si ves solo dos huellas y no ves las otras dos Es que en tu hora afligida cuando flaquean tus pasos, no hay huellas en tus pisadas porque te llevo en mis brazos".

Autor: Desconocido

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Lo que de verdad importa

En medio de un tornado que devastó el condado de Will, en Illinois, un joven  padre se encontraba sentado meciendo a su bebé de tres meses de nacido. Cuando los feroces y aulladores vientos finalmente se apaciguaron y volvió la calma, la casa del hombre había desaparecido. . . y también el bebé. Pero según un informe de noticias, el padre encontró a su bebé en un campo cerca de su casa. . . ¡sano y salvo! Y también lo estaba el resto de la familia.

Cuando un reportero le preguntó si estaba enojado por haber perdido todo lo que poseía contestó: «No, quiero dar gracias a Dios porque tengo a mi bebé y a mi familia. Algunas personas no tienen esas cosas. No me importa nada más.»

Muchas veces se necesitan tiempos de tragedia para acordarnos de qué es lo que realmente importa en la vida. Cuando las cosas van bien podemos inquietarnos fácilmente por lo que poseemos. Nos aferramos a muchas cosas que no son esenciales ni importantes. Tendemos a preocuparnos demasiado por los autos, las casas, los muebles, los electrodomésticos, la ropa y otras incontables cosas de la vida moderna.

Pero cuando la vida se reduce a lo esencial, como sucedió en el tornado de Illinois, recordamos de nuevo que la vida es razón suficiente para alabar a Dios.

¿Has pasado tiempo hoy alabando a Dios por tu vida y por la gente que Él te ha dado para compartirla? Eso es lo que de verdad importa.

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Lo que el Dinero puede Comprar

 

EL DINERO COMPRARÁ:

Una cama pero no sueño

Libros pero no sabiduría

Comida pero no apetito

Adornos pero no belleza

Atención pero no amor

Una casa pero no un hogar

Un reloj pero no tiempo

Medicina pero no salud

Lujo pero no cultura

Asombro pero no respeto

Póliza de seguros pero no paz

Diversión pero no felicidad

Un crucifijo pero no un Salvador

 

Autor: Desconocido

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¿No te parece extraño?

 

¿No te parece extraño? ¿No te parece extraño como un billete de $100 "parece" tan grande cuando lo llevas a la iglesia, pero tan pequeño cuando lo llevas a las tiendas? ¿No te parece extraño cuan larga parece una hora cuando servimos a Dios, pero muy corta cuando un equipo juega baloncesto por 60 minutos? ¿No te parece extraño que largas parecen dos horas cuando estás en la iglesia, pero que cortas son cuando estás viendo una película? ¿No te parece extraño que no puedes pensar en algo que decir cuando oras, pero no tienes ninguna dificultad en pensar cosas de que hablar (o chismear) con un amigo? ¿No te parece extraño cuanto nos emocionamos cuando un juego de fútbol se extiende a tiempo extra, pero nos quejamos cuando un sermón es más largo que lo usual? ¿No te parece extraño lo difícil que es leer un capítulo de la Biblia, pero que fácil es leer 100 páginas de una novela popular? ¿No te parece extraño como las personas desean los asientos del frente en cualquier juego o concierto, pero hasta se esfuerzan para buscar asientos de atrás en los servicios de la iglesia? ¿No te parece extraño que necesitemos 2 ó 3 semanas de aviso para incluir un evento de la iglesia en nuestra agenda, pero podemos ajustar nuestra agenda para otros eventos en el último momento? ¿No te parece extraño lo difícil que es aprender una verdad simple del evangelio para compartirla con otros, pero que fácil es para las mismas personas entender y repetir un chisme? ¿No te parece extraño como creemos lo que dicen los periódicos, pero cuestionamos lo que dice la Biblia? ¿No te parece extraño que todos quieran ir al cielo, siempre y cuando no tengan que creer, o pensar, o decir, o hacer alguna cosa? ¿No te parece extraño como podemos enviar miles de chistes por correo electrónico y se esparcen como reguero de pólvora, pero cuando empezamos a enviar mensajes acerca de Dios, la gente lo piensa dos veces antes de compartirlos con otros? ES EXTRAÑO, ¿NO TE PARECE?

 

Autor: Desconocido

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Piensa antes de Juzgar

 

Una pareja de jóvenes tenia varios años de casados y nunca pudieron tener hijos.

Para no sentirse solos, compraron un cachorro pastor alemán y lo amaron como si fuera su propio hijo. El cachorro creció hasta convertirse en un grande y hermoso pastor alemán. El perro salvó, en mas de una ocasión, a la pareja de ser atacada por ladrones. Siempre fue muy fiel, quería y defendía a sus dueños contra cualquier peligro. Luego de siete años de tener al perro, la pareja logró tener el hijo tan ansiado.

La pareja estaba muy contenta con su nuevo hijo y disminuyeron las atenciones que tenían con el perro. Este se sintió relegado y comenzó a sentir celos del bebe, y no era el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante siete años.

Un día la pareja dejo al bebe plácidamente durmiendo en la cuna, y fueron a la terraza a preparar una carne asada. Cual fue su sorpresa, cuando se dirigían al cuarto del bebé y ven al perro en el pasillo, con la boca ensangrentada, moviéndoles la cola. El dueño del perro casi sin pensar, saca un arma que llevaba y en el acto mató al perro.

Luego corrió al cuarto del bebé y encontró una gran serpiente degollada.

 

Autor: Desconocido

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¿Puedo ser Cristiano sin unirme a una iglesia?

 

    Si, es posible. Pero es como ser:

... un estudiante que no asiste a la escuela.

... un soldado que no se une al ejército.

...un ciudadano que no paga impuestos ni vota.

...un vendedor que no tiene clientes.

... un explorador sin un campamento de base. 

... un marinero en un barco sin tripulación.

... un comerciante en una isla desierta.

... un escritor sin lectores.

... un padre sin familia.

... un jugador sin equipo.

... una abeja sin colmena.

¿Quieres ser un cristiano así?

 

Autor: Desconocido

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¿Que tal Confiamos? 

 

Cuentan que un alpinista, desesperado por conquistar el Aconcagua inició su travesía después de años de preparación, pero quería la gloria para él solo, por lo tanto subió sin compañeros.

Empezó a subir y se le fue haciendo tarde, y más tarde, y no se preparó para acampar, sino que decidió seguir subiendo. Decidido a llegar a la cima, de pronto oscureció. La noche cayó con gran pesadez en la altura de la montaña, ya no se podía ver absolutamente nada. Todo era negro, cero visibilidad, no había luna y las estrellas estaban cubiertas por las nubes.

Subiendo por un acantilado, a sólo 100 metros de la cima, se resbaló y se desplomó por los aires... caía a una velocidad vertiginosa, sólo podía ver veloces manchas más oscuras que pasaban en la misma oscuridad y la terrible sensación de ser succionado por la gravedad. Seguía cayendo... y en esos angustiantes momentos, le pasaron por su mente todos sus gratos y no tan gratos momentos de la vida, pensaba que iba a morir... Sin embargo, de repente sintió un tirón muy fuerte que casi lo parte en dos... SI, como todo alpinista experimentado, había clavado estacas de seguridad con candados a una larguísima soga que lo amarraba de la cintura.

En esos momentos de quietud, suspendido por los aires, no le quedó más que gritar: "Ayúdame Dios mío..." De repente una voz grave y profunda de los cielos le contestó: "¿QUE QUIERES QUE HAGA?" "Sálvame Dios mío". "¿REALMENTE CREES QUE TE PUEDA SALVAR?" "Por supuesto Señor" "ENTONCES CORTA LA CUERDA QUE TE SOSTIENE..." Hubo un momento de silencio y quietud. El hombre se aferró más a la cuerda y reflexionó...

Cuenta el equipo de rescate que al otro día encontraron colgado a un alpinista congelado, muerto, agarrado con fuerza, con las manos a una cuerda... A DOS METROS DEL SUELO...

¿Y tú? ¿Que tan confiado estás de tu cuerda? ¿Por qué no la sueltas?

 

Autor: Desconocido

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¿Riquezas o Pobreza?

 

Una vez, un padre de una familia acaudalada llevo a su hijo a un viaje por el campo con el firme propósito de que su hijo viera cuan pobres eran las gentes del campo. Estuvieron por espacio de un día y una noche completos en una granja de una familia campesina muy humilde.

Al concluir el viaje y de regreso a casa el padre le pregunta a su hijo: ¿Que te pareció el viaje?

¡Muy bonito Papa! ¿Viste que tan pobre puede ser la gente? Si! ¿Y que aprendiste? Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro. Nosotros tenemos una piscina que llega de una barda a la mitad del jardín, ellos tienen un arroyo que no tiene fin. Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas. Nuestro patio llega hasta la barda de la casa, el de ellos tiene todo un horizonte. Ellos tienen tiempo para platicar y convivir en familia; Tu y mi mama tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo.

Al terminar el relato, el padre se quedo mudo. Su hijo agrego: ¡Gracias Papa por enseñarme lo rico que podemos llegar a ser !

Autor: Desconocido

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Sácale Filo

Hace algunos años un joven que buscaba trabajo se le acercó al capataz de un aserradero y le preguntó si tenía trabajo para él. "Eso depende," contestó el capataz. "Miremos si puedes tirar éste árbol."

El joven hombre avanzó unos pasos hacia un árbol y lo derribó hábilmente. El capataz estaba impresionado y exclamó, "¡Puedes empezar el lunes!"

Pasó el lunes, el martes, y el miércoles. El jueves por la tarde el capataz se le acercó al joven y le dijo, "Puedes recoger tu cheque de pago hoy a la salida"

Sobresaltado, el joven preguntó, "Pensé que usted pagaba sólo el viernes."
"Normalmente así lo hacemos," respondió el capataz, "pero nosotros te estamos dejando ir hoy porque tu rendimiento está bajando. Nuestras estadísticas diarias revelan que estando en el primer lugar el lunes has descendido al último lugar el miércoles."

"Pero soy un trabajador resistente," objetó el joven. " ¡Llego primero, me voy último y he estado trabajando hasta en mis tiempos libres!"

El capataz, viendo la integridad del joven, pensó por un minuto y luego le preguntó, "¿Has estado afilando tu hacha?"
El joven respondió, "Bueno, no, Señor. He estado trabajando tan duro que no me he tomado el tiempo para hacerlo..."


Aplicación:


¿Y tú? ¿Demasiado ocupado para afilar tu hacha? La oración es la piedra que te da a ti el filo necesario. Sin la oración, entre más trabajo lleves a cabo, más lento te pondrás. Necesitamos parar y tomar tiempo para afilar nuestra vida espiritual en oración con nuestro Padre celestial, para que seamos útiles para el Reino de Cristo.

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Salvado dos veces

Uno de mis amigos iba regularmente los jueves por la noche a una piscina cubierta. Allí siempre veía a un hombre que le llamaba la atención: tenía la costumbre de correr hacia el agua y mojar primeramente sólo el dedo gordo de su pie. Luego iba al trampolín más alto y con un espléndido salto se zambullía en el agua. Era un excelente nadador. No es de extrañar, pues, que mi amigo se preguntara por qué ese hombre tenía la rara costumbre de mojar su dedo gordo antes de saltar al agua. Un día se armó de coraje y fue a preguntarle el por qué de su hábito. El hombre sonrió y contestó: Sí, tengo un motivo para hacerlo. Hace unos años era profesor de natación de un grupo de hombres. Mi deber era enseñarles a nadar y saltar del trampolín. Una noche en que no podía dormirme, decidí ir a la piscina y nadar un poco; siendo profesor de natación tenía una llave para entrar allí. No prendí la luz porque conocía bien el lugar. La luz de la luna brillaba a través del techo de vidrio. Cuando estuve sobre el trampolín vi la sombra de mi cuerpo contra la pared de enfrente. Con los brazos abiertos mi silueta formaba una magnífica cruz. En lugar de saltar, me quedé parado, contemplando esa imagen.  En ese momento pensé en la cruz de Cristo y su significado. Yo no era creyente, pero de niño había aprendido un cántico cuyas palabras me volvieron a la mente y me recordaron que Jesús había muerto para salvarnos por medio de su preciosa sangre. No sé cuánto tiempo me quedé sobre el trampolín con los brazos extendidos ni por qué no salté al agua. Finalmente me di vuelta, bajé del trampolín y me dirigí hacia la escalera de la piscina para sumergirme en el agua. Bajé por la escalera y mis pies tocaron el duro y liso piso... ¡la noche anterior habían vaciado el agua de la piscina sin que yo me diera cuenta!. Me estremecí y un escalofrío me corrió por la espalda. Si hubiese saltado, ése habría sido mi último salto. Esa noche la imagen de la cruz en la pared me salvó la vida. Quedé tan agradecido a Dios –quien en su gracia me había dejado vivir- que me arrodillé al borde de la piscina. Fui consciente de que no sólo mi vida sino también mi alma precisaba ser salvada. Para eso había sido necesaria otra cruz, aquella en la cual Jesús murió para salvarnos a usted y a mí. Él me salvó cuando le confesé mi culpa y me entregué a él. Esa noche fuí salvado dos veces. Ahora tengo todavía un cuerpo sano, pero, lo que es mucho más importante, soy salvo por la eternidad. Quizás usted pueda comprender por qué me mojo primeramente el dedo gordo antes de saltar al agua.

Reflexión de www.amen-amen.net

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Tipos de Cristianos

Estos son algunos tipos de cristianos a ver si se identifican con uno:


Cristiano Telescópico : Desde lejos se nota que es cristiano .

Cristiano Fosforescente: Hasta en la oscuridad se le nota lo cristiano.

Cristiano Esférico: Por el lado que se le vea se nota que es cristiano.

Cristiano Enciclopédico:  El que sabe un montón de cristianadas.

Cristiano Campana: Es tan... tan.... tan... pero tan...cristiano

Cristiano Clandestino:  El que se esconde para hacer sus cristianadas

Cristiano de la secreta: Su misión es que nadie se entere de que es cristiano.

Cristiano Ecológico: Es cristiano por naturaleza

Cristiano Invisible: Es tan cristiano que nadie lo puede ver .

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¿Qué estás esperando para volar?

AguilaUn rey recibió como obsequio dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.

Pasaron unos meses y el maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que al otro no sabía qué le sucedía, no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día que llegó. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió. Al día siguiente por la ventana, el monarca pudo observar que el ave aun continuaba inmóvil.

Entonces decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al halcón. A la mañana siguiente vio al halcón volando ágilmente por los jardines. El rey le dijo a su asistente: "Traedme al autor de ese milagro". Su asistente rápidamente le presentó a un campesino.

El rey le pregunto: "¿Tu hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago?" Intimidado, el campesino le dijo al rey: "Fue fácil mi rey, solo corté la rama, y el halcón voló, se dio cuenta que tenía alas y se lanzó a volar".

¿Sabes que tienes alas? ¿Sabes que puedes volar? ¿A qué te estás agarrando? ¿De qué no puedes soltarte? ¿Qué estás esperando para volar? No puedes descubrir nuevos mares, a menos que tengas el coraje para volar.

Vivimos dentro de una zona de comodidad donde nos movemos, y creemos que eso es lo único que existe. Dentro de esa zona está todo lo que sabemos y todo lo que creemos. Viven nuestros valores, nuestros miedos y nuestras limitaciones. En esa zona reina nuestro pasado y nuestra historia. Todo lo conocido, cotidiano y fácil. Es nuestra zona de confort y, por lo general, creemos que es nuestro único lugar y modo de vivir. Tenemos sueños, queremos resultados, buscamos oportunidades, pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgo, no siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles. Nos conformamos con lo que tenemos, creemos que es lo único y posible, y aprendemos a vivir desde la resignación.

El liderazgo es la habilidad que adquirimos cuando ampliamos nuestra zona de comodidad. Cuando estamos dispuestos a correr riesgos, cuando aprendemos a caminar en la cuerda floja, cuando estamos dispuestos a levantar la vara que mide nuestro potencial.

Un verdadero líder tiene seguridad en sí mismo para permanecer solo, coraje para tomar decisiones difíciles, audacia para transitar hacia lo nuevo con pasión, y ternura suficiente para escuchar las necesidades de los demás. El hombre no busca ser un líder, se convierte en líder por la calidad de sus acciones y la integridad de sus intentos.

Los líderes son como las águilas, no vuelan en bandadas... Los encuentras cada tanto y volando solos.

Recuerda… ¡somos más que vencedores en Cristo Jesús!

Tomado de: Ministerio el Reino de Dios.

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