Liderazgo

 

Tiene usted condiciones para ser un líder? Por John Maxwell
Desarrollando la visión en una congregación pequeña. Por Steven Mills
Los ministerios saludables tienen líderes espiritualmente saludables Por Doug Fields
¿Lider o Jefe? 

 

MUY PRONTO MÁS NOTAS

 

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¿Tiene usted condiciones para ser un líder?
Liderazgo con visión para la bendición


Los líderes ven cómo podría ser la vida. Siempre ven un poco más adelante, un poco más que aquellos que lo rodean. El mundo dice: "Tengo que ver para creer". El líder dice: "Tengo que creer para verlo".Donde hay visión, el pueblo no perecerá. Por John Maxwell

Estaba en la Universidad en 1968 cuando el senador de los Estados Unidos, Robert Kennedy, fue asesinado. Una famosa frase que él había citado de George Bernard Shaw hizo una impresión muy profunda sobre mí. Saltó desde las páginas del diario hasta mi corazón. "Algunos hombres ven las cosas como son y dicen: ‘¿Por qué?’ Yo sueño con cosas que nunca fueron y digo, ‘¿Por qué no?’" Esa declaración describe un liderazgo efectivo.

Mírelo cómo podría ser
Los líderes en todas las áreas de la vida tienen características distintivas. Una de ellas, comunes a todos, es la visión. Proverbios 29:18 dice: "Donde no hay visión, el pueblo perece". Entonces, es correcto concluir que donde hay visión el pueblo no perecerá.

Los líderes ven la vida cómo podría ser. Siempre ven un poco más adelante, un poco más que aquellos que lo rodean. El mundo dice: "Tengo que ver para creer". El líder dice:" Tengo que creer para verlo". Las multitudes sacuden sus cabezas en desesperación y murmuran: "Es la hora más oscura de la humanidad". El líder todavía en medio de la oscuridad dice: "La hora más oscura siempre es la anterior al amanecer".

El perdedor ve el trabajo que necesita ser hecho y se excusa cuando dice: "Mi pequeño aporte no hará diferencia, la tarea es demasiado grande". El ganador mira el mismo trabajo que hay que hacer y dice: "He aquí una gran oportunidad, haré mi parte para lograr el éxito".

Los seguidores ven el arduo trabajo que deben resistir para llegar a subir a la montaña del éxito. Los líderes ven el éxito de subir la montaña del arduo trabajo. Muchas personas ven el problema en cada situación. Por lo tanto, concentran su pensamiento sobre los problemas y la posibilidad del fracaso. Los líderes ven el potencial en cada situación. Por lo tanto, concentran su pensamiento sobre el potencial y la posibilidad del éxito.

Es posible que dos personas miren el mismo objeto y vean cosas diferentes. Mientras que nuestra vista física es muy importante, nuestra vista mental lo es igualmente. ¿Por qué será que agendamos revisaciones periódicas de nuestra visión física y no de nuestra visión mental? La última vez que visité a mi oculista me revisó y dijo que tenía un poco de hipermetropía (visión a distancia); yo le respondí: "¡Alabado sea el Señor!" Si iba a tener problemas de visión que fueran por visión a distancia y no por visión corta.

¿Cómo es su visión mental? Hágase el siguiente análisis para averiguar cómo usted ve las cosas.

1. Cuando escucho una nueva idea por primera vez, ¿veo el potencial en ese nuevo pensamiento?
(a) La mayoría de las veces. (b) Algunas veces. (c) Pocas veces.
2. ¿ Comparto nuevos pensamientos con otros la mayor parte del tiempo, o por lo general los demás son los que lo hacen?
(a) Comparto ideas nuevas la mayoría de las veces. (b) Comparto y recibo por igual. (c) Los demás habitualmente comparten ideas conmigo.

3. ¿Cómo pienso cuando estoy en un grupo y se produce un nuevo problema que requiere decisión?
(a) Me uno a los demás. (b) Me alegro de que no tengo que tomar decisiones. (c) Soy responsable al alentar a los otros a tomar decisiones responsables.

4. En general, ¿cómo veo la vida?
(a) Difícil. (b) Desafiante. (c) Buena y mala, depende de la situación.

5. ¿Cómo reacciono ante las responsabilidades?
(a) Las acepto. (b) Las dejo pasar. (c) Las rechazo.

Si usted es líder y tiene visión mental a la distancia, sus respuestas fueron probablemente (1) a; (2) b; (3) a; (4) c; (5) b. Si usted es de visión mental corta, sus respuestas probablemente fueron (1) c; (2) c; (3) b; (4) a; (5) c.

Dígalo como podría ser
Cuando las personas buscan ser honestas y desean una comunicación significativa y efectiva, con frecuencia dicen: "Dígalo como es". Recientes escándalos de deshonestidad, corrupción y encubrimiento en las posiciones de liderazgo han forzado al público a pedir a los gritos: "¡Dígalo como es!" Los predicadores suben al púlpito los domingos y con entusiasmo santo comienzan a "decirlo como es". Aún en los Estados Unidos el defensor de los consumidores, Ralph Nader, dice que él "lo dice como es".
En medio de un mundo que grita: "¡Dígalo como es!", déjenme compartir con ustedes un pensamiento de motivación. La próxima vez que desee ayudar a alguien que está en dificultad, pare y piense: ¿Por qué no cambiar su óptica? En lugar de "decirlo cómo es" ¿por qué no "decirlo como podría ser"? Antes de que comience a cuestionar mis motivos, déjeme decirle que no le estoy pidiendo que sea deshonesto. No dije: "Dígalo cómo nunca podría ser". Dije, "¡Dígalo cómo podría ser!"

¿Cuántas cosas buenas pueden suceder cuando usted "lo dice cómo podría ser"?

1. Saca a las personas plagadas de problemas fuera de su presente circunstancia

¿Quién no necesita que le levanten el ánimo en este mundo de desánimo? ¿Quién no necesita un empujón en este mundo de contratiempos? ¿Quién no necesita un golpecito en la espalda en un mundo que nos golpea en el asiento de nuestros pantalones?
Una de las responsabilidades primeras de un líder es alentar a otros. La mayoría de mi trato con las personas sucede en mi oficina en sesiones de consejería. La razón es obvia: deseo sacarlos fuera de su medio ambiente, lejos de sus problemas, a una atmósfera que sea placentera, relajante y que conduzca a una comunicación efectiva.

2. Ayude a la persona a ver las cosas más claramente

No existe mejor manera de cambiar un problema que ayudar a alguien a ver la solución. Muchas veces las personas con problemas se transforman en esclavos de su situación porque no pueden ver otra cosa que problemas. El dicho: "No puedes ver el bosque por causa del árbol" se aplica aquí. Ayude a otros a ver el potencial en todas sus situaciones y circunstancias.
Muchas veces los individuos se sientan en mi oficina y comienzan la sesión de consejería con estas palabras: "Estoy seguro que nunca tuvo que tratar con un problema como el mío". Están deprimidos. Tal vez, nunca se dan la libertad de la indulgencia de sentir un poco de autocompasión. Piensan que su problema es único. Sáquelos de su calabozo de depresión y permítales que vean el sol. Nada hará salir más rápido y efectivamente de una situación mala hacia una perspectiva adecuada que enfocar la atención sobre los elementos positivos del problema.

3. Dele un sueño a la persona

Todos necesitamos un sueño. Muchas personas buenas con gran potencial no van a ningún lado porque no tienen ningún sueño. Mac Davis dice: "No queda más nada que hacer que colgar a un hombre que ya no tiene sueños". Estoy convencido de que algunos ancianos se deprimen y mueren mucho antes de lo necesario porque dejan de mirar al futuro con esperanza y expectativa, y comienzan a mirar atrás al pasado con futilidad y frustración. Un buen sueño es como la crema: está en la parte de arriba.

4. Ayude al individuo a alcanzar su potencial

Cada persona tiene un potencial escondido. Nadie ha llegado a ser jamás todo lo que podía ser. Nadie hará avances importantes hacia el desarrollo y cumplimiento de su potencial hasta que pueda ver sus posibilidades. Ni usted ni yo, ni ninguna otra persona será jamás lo que Dios tuvo la intención que fuéramos hasta que enfoquemos en lo que podemos llegar a ser.

5. Dé confianza a la persona

Uno de los primeros pasos para resolver problemas es establecer la confianza. Cuanto más confianza puede instalar en otra persona, mayor será la posibilidad de que pueda vencer barreras. Cuando las personas tienen el mismo espíritu que expresó el apóstol Pablo "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13) irán siempre en todas las áreas de su vida hacia arriba.

6. Cambie la atmósfera en la cual vive la persona

Se levanta la baja moral. Se destaca la calidad. Las posibilidades son señaladas. Sonrisas en abundancia. El entusiasmo está en el aire. Se piensa en positivo. Las ideas son creativas. Los problemas son escalones. Se establecen metas. Se produce el progreso. ¿Por qué? Porque ¡le han dicho cómo podría ser!

Extraído de "Prepara tu mañana de éxito", por John Maxwell, Editorial Peniel www.editorialpeniel.com

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Desarrollando la visión en una congregación pequeña
La visión, indispensable para el crecimiento de la Iglesia
Los pastores que deseen iniciar un cambio y comunicar la visión, necesitan edificar relaciones sólidas con aquellos que son las influencias principales, y dirigirlos a descubrir la visión de Dios para la iglesia.

La visión es uno de los elementos más críticos para el éxito y la efectividad de la iglesia local. La Biblia es clara: "Sin visión el pueblo se desenfrena". Para mantener a la iglesia en el camino correcto, es importante que sus miembros tengan una visión clara y compartida. Pero, ¿cómo desarrollar y comunicar la visión? Más importante aún, ¿cómo lograr que la gente abrace la visión? Esta no es solamente para una iglesia grande, las iglesias más pequeñas necesitan una visión para el ministerio también. Entender la cultura de la iglesia pequeña es la llave para desarrollar y comunicar la visión a sus líderes.

Entendiendo la cultura y características de la pequeña iglesia
Generalmente hay dos tipos de iglesias pequeñas: la iglesia de familia básica y la iglesia de familia extendida. En cada una de ellas, las culturas de la organización son resistentes al cambio. El desarrollo de la visión debe hacerse entendiendo cómo estos dos tipos de iglesia se relacionan, qué valoran y cómo hacen sus decisiones.

Descripción: La iglesia de familia primaria es inseparable de la vida de familia. Cada miembro conoce a los otros muy bien. La asistencia promedio es habitualmente de 30 a 40 personas, pero puede llegar al máximo de 50. Este tipo de iglesia generalmente está ubicada en zonas rurales, algunos centros urbanos y pequeñas ciudades.
El enfoque básico de esta iglesia es edificar y mantener las relaciones. La iglesia de familia es un grupo fuertemente entretejido en forma intergeneracional y es operada por los laicos. Los recursos son limitados, tanto como los programas y ministerios.
La iglesia de familia extendida (50-100 de promedio de asistencia) refleja un clan o reunión familiar. Sigue siendo una iglesia de familia, pero tres o cuatro líderes de la familia han surgido. Este tipo de iglesia tiende a ser muy homogénea, donde cada uno comparte valores similares.

El rol del pastor: En la iglesia de familia se espera que el pastor ame a las personas, las visite y les predique. Sus obligaciones oficiales incluyen: bautismos, presentaciones de bebés, casamientos, funerales y la dirección de las actividades primarias de la iglesia. Las responsabilidades específicas están determinadas por las tradiciones de la iglesia. Si las relaciones del pastor con el líder primitivo son débiles o se dañan, su habilidad para liderar se debilita. El pastor es mirado como alguien de afuera, pero puede llegar a hacer todo lo que quiera mientras ame y cuide de la gente y responda a las expectativas básicas.
El pastor es el que pastorea en la iglesia de familia extendida. Él o ella es el predicador/pastor para la iglesia. Edificar y mantener las relaciones con los miembros es uno de los valores más altos. En esta iglesia el pastor puede llegar a ser apoyado en forma mixta. A algunos miembros les gusta, otros toleran su liderazgo y a otros no les gusta para nada.

Toma de decisiones y planeamiento: En la iglesia de familia primaria, la toma de decisiones y el planeamiento son hechos en forma espontánea e informal. Las decisiones se hacen por el consenso de aquellos en el liderazgo y son hechas sobre la base de lo que es mejor para la "familia". La familia primaria valora las personas y las relaciones mucho más que el establecer y lograr metas.
En la iglesia de familia más extensa, la toma de decisiones y planeamiento gira entre lo formal e informal. El proceso de hacer decisiones es flexible y de tono bajo. Las decisiones son hechas cuando es oportuno. El proceso con frecuencia es espontáneo y puede suceder cuando el pastor no está presente. El pastor puede ser uno de los menos informados al llegar el tiempo de las decisiones porque está afuera del grupo. Las decisiones son hechas cuando el grupo primario alcanza un consenso y luego da las directivas al grupo más grande. Traer el cambio en esta iglesia requiere el permiso de la coalición dominante.

Implementación de los planes: Los individuos antes que los comités son los que implementan los planes en la iglesia de familia básica. El planeamiento a largo plazo es visto como innecesario.
La iglesia de familia extendida implementa los planes al dividir la carga total del trabajo. Los programas son más generales en su naturaleza. Se requiere poco entrenamiento para los líderes o participantes. Se espera que todos los miembros participen en la mayoría de los programas y actividades. Los programas se hacen basados en la manera en que las cosas se han hecho siempre.

La comunicación: La comunicación en los dos tipos de iglesias es por el medio oral, y el teléfono es la herramienta primaria para la comunicación. En las iglesias más grandes la comunicación puede ser complementada con un boletín o una hoja informativa.

Nuevos miembros: Los nuevos miembros son aceptados en la iglesia si tienen conexiones dentro de la iglesia, se casan dentro de la iglesia, o tienen habilidades o recursos que la iglesia puede utilizar. Algunos pueden ser aceptados si la congregación siente simpatía hacia ellos o por su situación personal. Todos los demás generalmente descubren que realmente no se adecuan o no pertenecen.

Iniciando el cambio
El proceso de desarrollar la misión, los valores y la visión es un trayecto, no un destino. Puede llevar un año o más de trabajo.
Pero definamos primero los términos misión, visión y valores.

Misión y propósito: La declaración de la misión o propósito es el plan universal inamovible de Dios para su iglesia. Es el "qué" de la Iglesia y el "por qué" lo hace. En esencia es la Gran Comisión. La declaración de la misión es una breve declaración bíblica sobre lo que la iglesia hará. Nos informa sobre la razón de ser.

Visión: La visión es un cuadro claro y desafiante del futuro. La misión de la iglesia es la visión, es lo que la Iglesia va a hacer y cómo va a cumplir la misión. La visión considera las necesidades de la comunidad, el contexto congregacional y sus valores. La declaración de la visión inspira a una iglesia a alcanzar la misión.

Declaraciones de valor: Las declaraciones de valor son bíblicas, pero no doctrinales. Las declaraciones de valores revelan lo que es vitalmente importante para la iglesia. No cambian, son apasionadas y conducen el ministerio de la iglesia. Los valores centrales ayudan a resolver problemas, a hacer decisiones críticas, a desarrollar el consenso y a edificar al equipo.

Los pastores que desean iniciar el cambio y comunicar la visión necesitan edificar relaciones sólidas con los líderes básicos de influencia, y llevarlos a descubrir la visión de Dios para la iglesia.

Comience por reunirse con las personas que son influencia básica para estudiar la Palabra de Dios, descubrir la misión de Cristo y los propósitos para la iglesia. No asuma que sus líderes ya saben esto. Este paso puede ayudar a su gente a desarrollar una convicción personal de que eso es lo que Dios desea que su iglesia llegue a ser.

Luego de que sus líderes entiendan el propósito de Dios para la iglesia, haga que clarifiquen el núcleo de valores. Las declaraciones de valores describen las cosas que son más importantes para los creyentes y su iglesia. Pida a sus líderes que completen las frases "Yo creo..." y "Yo valoro…". Recopile la lista y pida a cada persona que califique de 1 a 5 en una escala (de menor a mayor). Los resultados más altos probablemente reflejen sus valores.

El próximo paso es lograr que sus líderes hagan una lista de las necesidades básicas de su comunidad. Anímelos a investigar acerca de sus amigos que no asisten a la iglesia, pregúnteles: "¿Cuales son las necesidades y/o problemas más grandes con los que se enfrenta la gente de la comunidad?" Haga que cada persona registre sus respuestas y consideren los resultados juntos. Ayúdelos a pensar sobre las personas y familias en la comunidad. ¿Cuál es la naturaleza de su trabajo? ¿Cuál es su status económico? ¿Tienen más de un grupo étnico? Esto le ayudará a sus líderes principales a pensar sobre su comunidad y de qué manera la iglesia puede influenciarlos mejor.

Necesitará pasar tiempo individual y colectivamente con sus líderes de influencia. Hábleles sobre la visión y sueños que tiene para la iglesia. Haga que ellos los escriban.

Ponga en la declaración de la visión únicamente lo que es esencial para que la iglesia sea iglesia. La declaración puede ser una sola oración pero, no más grande que un párrafo corto. Una declaración de la visión efectiva debe ser bíblica, específica, transferible, motivadora y medible. Debería estar declarada en términos de resultados, no de actividades; expresada en una manera que motive y aliente a la participación, y armada en un proceso de secuencia lógica.

Comparta la declaración de la visión emitida con la congregación y con los grupos clave de la congregación. Anímelos a dar una respuesta honesta. Destaque que la declaración de la visión es solamente un bosquejo y que su colaboración es esencial.

Aquí hay una lista ejemplo de declaración de misión, visión y valores:

Declaración de misión
Llevar a las personas a la salvación en Jesucristo y hacerlos discípulos en sus relaciones con Cristo (Mateo 28:19-20).

Declaración de la visión
Creemos que Dios nos ha llamado para alcanzar a los que no tienen iglesia en nuestra ciudad, y nos provee estructuras para atención de las familias, diversidad en la adoración, pequeños grupos de cuidado y el conocimiento de los dones espirituales.

Declaración de valores
1. Creemos que el proceso para transformarnos en discípulos de Jesús incluye el bautismo, la oración, el aprendizaje continuo acerca de la vida cristiana, la adoración regular y la participación en las actividades que utilizan los dones espirituales de cada uno para el ministerio.
2. Valoramos la Biblia como la Palabra inspirada de Dios de la que los cristianos aprenden las verdades divinas.
3. Creemos en la importancia de la administración del tiempo, talentos, tesoros y recursos terrenos como una señal de una fe cristiana madura.
4. Creemos que el evangelismo es el rol de cada cristiano.

En una reunión de la congregación, comunique la declaración de la misión, la visión y los valores. El propósito de la reunión será asegurar la aprobación formal. Resuma el proceso que fue utilizado para desarrollar cada declaración. Provea ejemplos prácticos de cómo la misión, los valores y la visión, impactarán el ministerio y función de la iglesia. Explique cómo estas declaraciones proveerán la guía para tomar las decisiones sobre el ministerio, presupuesto, agenda y relaciones. Asegúrese que cada uno tenga clara la importancia de cada declaración de valor. Utilice las declaraciones para guiar todas las decisiones presentes y futuras de la iglesia. Sus líderes deberán personalmente aplicar los valores y visión antes de que la iglesia los adopte y cambie para reflejar la nueva visión y valores de la iglesia.

Steven R. Mills es un coordinador de desarrollo de liderazgo en la División de Educación Cristiana, de las Asambleas de Dios en Springfield, Missouri, EE.UU.

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Cómo llevar a los jóvenes hacia un propósito
Los ministerios saludables tienen líderes espiritualmente saludables
Los jóvenes no necesitan sus ideas ingeniosas ni sus magníficas habilidades para programar. Lo que necesitan es un modelo vivo, un hombre o una mujer de Dios apasionado por su fe. Su pasión será contagiosa. Los jóvenes querrán lo que usted tiene. Por Doug fields

Un ministerio verdaderamente saludable para la juventud no comienza con ideas, sino con líderes espirituales.
En 1979 comencé a trabajar voluntariamente con jóvenes de 11 a 14 años en el ministerio de mi iglesia. ¡Me encantaba! Aunque no sabía lo que hacía, supe que Dios me usaba, a mí y a mis energías, para relacionarme con estos jóvenes y cuidarlos. Un año después aún no sabía lo que hacía, estaba demasiado ocupado y divirtiéndome mucho como para reconocer o admitir que no tenía la menor idea de cómo construir un ministerio saludable con jóvenes.
En 1985, mi mentor en el ministerio con jóvenes me entregó el liderazgo de lo que se consideró un ministerio exitoso. Aunque me emocionaba, por otra parte también me obligaba a probar que yo «era el hombre». Mientras que todas las actividades y entusiasmo aseguraban que nadie dudara sobre mi disposición para trabajar, yo dudaba de todo. En medio de esto, no podía librarme del vacío en todo lo que hacía. Estaba distante del Señor y mi corazón se endurecía lentamente.
Como mi vida interior se endurecía, mi mundo exterior en el ministerio con la juventud comenzaba a mostrar grietas.
Pero después de un año de mi nuevo reinado pastoral, Dios usó estos problemas que asomaban para ablandar mi corazón y enseñarme lo que necesitaba saber desesperadamente, si continuaría en el ministerio.

Problema 1: No podía crear programas atractivos como los de otras iglesias.
Pensé que si el ministerio con la juventud consistía en crear programas atractivos e intrigantes y yo no podía hacer esos programas, no debía ejercer dicho ministerio.
Siempre me comparaba con otros obreros que hacían que los programas increíbles parecieran sencillos. Mi incapacidad para crear programas magníficos se derivaba de mis comparaciones, y mi duda llegó al límite. Llegué a convencerme de no tener el conocimiento ni las habilidades para trabajar bien el ministerio con la juventud.

Problema 2: Quizá no era la persona correcta para el ministerio de los jóvenes.
Durante mis primeros años en el ministerio con los jóvenes, recuerdo haberme parado frente a los más jóvenes (11 a 14 años) y disfrutar sus miradas intrigantes. Era joven, divertido, enérgico y bien apreciado. Sus caras decían: «Esto será bueno». Pero solo unos pocos años después, cuando las cosas no iban tambien, vi una mirada diferente, una que decía: «Más vale que esto sea bueno». Al carecer del conocimiento y las habilidades, pensé que los estudiantes ya no me apreciaban. Hacía tiempo que mi deseo de trabajar en este ministerio se había cambiado de agradar a Dios a querer tener el aprecio de todos, y ese deseo me llevó al tercer problema.

Problema 3: Nunca podía hacer lo suficiente para agradar a todos.
Dios me dijo cierta vez: «Doug, tú nunca serás capaz de hacer lo suficiente para agradar a todos. Concéntrate en mí. Descansa en mí. Permanece en mí. Si tu corazón gira hacia mí, podemos trabajar juntos y hacer algunas cosas buenas.” Eso era. ¡Este fue el momento que revolucionó mi ministerio! Mis tres problemas del ministerio con la juventud se solucionaron luego de esa experiencia. La respuesta no estaba en programas, ni en sentirse apreciado, ni en complacer a todos. La respuesta estaba en convertirme en la persona correcta para el ministerio con los jóvenes.

Cómo llega uno a ser un obrero de la juventud
Respuesta 1: Reconozca el poder de Dios a través de la humildad personal.
Dios no necesita un programa para obrar. Ni siquiera me necesita a mí. Reconocer esto me hizo humilde cuando finalmente admití que mi parte en la obra de Dios es muy pequeña. Cuando acontecen cosas buenas necesito reconocer que suceden gracias al poder de Dios y no por mí.
Si usted es alguien que absorbe el crédito por el éxito, la humildad puede ser una cualidad extranjera. Quien se adueña del crédito por el éxito alcanzado, fácilmente pierde de vista el poder de Dios. Pablo dio este consejo en 1 Corintios 1:31: «Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe en el Señor».

Respuesta 2: Someta sus habilidades a Dios y permita que su poder obre a través de lo que es usted.
2 Corintios 12:9: «Te basta con mi gracia; pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Pablo respondió: «Gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo.»
Permita que el poder divino que se revela en la vida del creyente encienda sus habilidades. Regocíjese al saber que su presencia y palabras dan al poder de Dios otra oportunidad de comunicarse con estudiantes a quienes Dios ama. Cuando pienso que la verdad de Dios trabaja a través de mis debilidades, se estremece mi alma y me mantiene en marcha.

Respuesta 3: Concéntrese en ser una persona de Dios, antes de hacer la obra de Dios.
En lugar de tratar de agradar a otros, aprendí a vivir mi vida para una audiencia de Uno. Hacer la obra de Dios no es tan importante como ser la persona de Dios.
Refuerce su ministerio con la juventud: coloque una prioridad más alta en «ser» que en «hacer». He visto que la integridad espiritual juega un papel tan importante en el ministerio con la juventud que con sinceridad puedo decir que mejor prefiero a un voluntario santo que a diez voluntarios hábiles que no confían en Dios.

¿Juega a las escondidas?
Son muchos los obreros de jóvenes que consciente o inconscientemente están atrapados en un juego inútil de ministerio a las escondidas. Ministran escondiéndose detrás de un programa exagerado, buscan con desesperación la próxima idea para inflar su ministerio.
Proverbios 5:21-23 nos recuerda que no importa cuánto hagamos por Dios o cuán ocupados estemos con el ministerio para los jóvenes; a Dios no podemos engañarlo en lo que a nuestra vida interior se refiere: «Nuestros caminos están a la vista del Señor; él examina todas nuestras sendas. Al malvado lo atrapan sus malas obras; las cuerdas de su pecado lo aprisionan. Morirá por su falta de disciplina; perecerá por su gran insensatez».
Los jóvenes que usted ministra no necesitan sus ideas ingeniosas ni sus magníficas habilidades para programar. Lo que necesitan es un modelo vivo, un hombre o una mujer de Dios apasionado por su fe. Su pasión será contagiosa. Los jóvenes querrán tener lo que usted tiene. Su fe lo ayudará a desarrollar un fuerte fundamento para un ministerio saludable entre los jóvenes.
¡El ministerio para jóvenes es difícil! Está lleno de distintos tipos de tempestades y el poder de Dios es todo lo que usted tiene para ayudarlo a combatir los aguaceros. Ninguna idea o programa del ministerio de jóvenes pueden competir con el poder de Dios que trabaja en y por usted. Si busca a Dios verá elementos sobrenaturales dentro de su ministerio que ninguna idea atractiva podría producir jamás.

Extraído de "Ministerio de jóvenes con propósito", por Doug Fields, Editorial Vida

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Ser Líder

 Un valor cristiano y humano es saber ser líder, aunque no tengamos una posición con colaboradores en nuestro negocio o empleo. Podemos ser líderes en nuestra familia, en nuestra comunidad, en nuestra parroquia, en nuestro apostolado.

 Aquí las diferencias entre Jefe y Líder:

  1. Para el Jefe, la autoridad es un privilegio de mando y para el Líder un privilegio de Servicio. El Jefe ordena: " Aquí mando yo", el Líder: "Aquí sirvo yo". El jefe empuja al grupo y el Líder va al frente comprometiéndose con sus acciones.
  1. El Jefe existe por la autoridad, el Líder por la buena voluntad. El Jefe necesita imponerse con argumentos extensos, el Líder con ejemplos entrañables.
  1. El Jefe inspira miedo, se le teme, se le sonríe de frente y se le critica de espalda. El Líder inspira confianza, da poder a su gente, los entusiasma y cuando está presente, fortalece al grupo. Si temes a tu superior, es Jefe. Si lo amas es un Líder.
  1. El Jefe busca al culpable cuando hay un error. El que la hace la paga. Sanciona, castiga, reprende, cree arreglar el mundo con un grito o con una infracción. El Líder jamás apaga una llama encendida, corrige pero comprende, no busca las fallas por placer, sino para rehabilitar al caído.
  1. El Jefe asigna los deberes, ordena a cada quien lo que tiene que hacer, mientras contempla desde su lugar cómo se le obedece. El Líder da el ejemplo, trabaja con y como los demás, es congruente con su pensar, decir y actuar.
  1. El Jefe hace del trabajo una carga, el Líder un privilegio. Los que tienen un Líder, pueden cansarse más no fastidiarse, porque el Líder transmite la alegría de vivir y de trabajar.
  1. El Jefe sabe como se hacen las cosas, el Líder enseña como deben hacerse. Uno se guarda el secreto del éxito, el otro capacita permanentemente, para que la gente pueda hacer las cosas con eficacia.
  1. El Jefe maneja a la gente, el Líder la prepara. El Jefe masifica a las personas convirtiéndolas en números o fichas. El Líder conoce a cada uno de sus colaboradores, los trata como personas, no los usa como cosas. Respeta la personalidad, se apoya en el hombre concreto, lo dinamiza y lo impulsa constantemente.
  1. El Jefe dice, "vaya", el Líder "vayamos". El Líder promueve al grupo a través del trabajo en equipo, forma a otros Líderes, consigue un compromiso real de todos los miembros, formula planes con objetivos claros y concretos, motiva, supervisa y difunde el ideal de una esperanza viva y una alegría contagiosa.
  1. El Jefe llega a tiempo, el Líder llega adelantado. "Un pie adelante del grupo, una mirada más allá de los seguidores" el que inspira, el que no se contenta con lo posible sino con lo imposible.

 EL LÍDER HACE DE LA GENTE ORDINARIA, GENTE EXTRAORDINARIA . LA COMPROMETE CON UNA MISIÓN QUE LE PERMITA LA TRASCENDENCIA Y REALIZACIÓN

LE DA SIGNIFICADO A LA VIDA DE SUS SEGUIDORES, UN POR QUE VIVIR, ES UN ARQUITECTO HUMANO.

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